Han liderado nuestro país, han ocupado
puestos de poder y sus decisiones han marcado nuestro devenir como
ciudadanos... ¿Cuál es el mejor retiro que se le puede dar a un
político? Convertirlo en asesor y retirarse con un “capazo”,
como dirían los valencianos, de millones. ¿Eso es justo?
Siempre se ha dicho que la agenda de
contactos marca sin duda el precio de un periodista en el mercado,
como si estuviéramos hablando del de fichajes; en este caso a estos
políticos retirados les pasa tanto de lo mismo. Estos “asesores”
también son contratados por sus contactos o, más bien, por sus
influencias. Conocen al resto de miembros del partido, a los que
ahora toman las decisiones y, como se suele decir, dónde hay padrino
no manda marinero.
El último fichaje sonado de un
exdirigente ha sido el de Rodrigo Rato que ha sido contratado por el
Banco Santander como miembro de su consejo asesor internacional. Rato
ha pasado de ministro de economía a imputado por falsificación de
cuentas como expresidente de Bankia, para acabar ahora como “asesor”
de la entidad presidida por Emilio Botín.