Nueve meses de investigación para llegar a la conclusión de que en España perdemos mucho tiempo en el trabajo. Vaya, que han descubierto América. Los largos tiempos que nos tomamos para comer no son productivos y, como decía, han tardado nueve meses en averiguarlo.
Esta es solo una de las conclusiones del informe que el Congreso ha remitido al Gobierno para que estudie la viabilidad de cambiar los horarios de trabajo e incluso la hora. Se trataría, en esto último, de recuperar nuestra antigua vinculación al huso horario de Greenwich, lo que nos haría tener el mismo horario que los británicos.
